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EL DOBLE HOLOCAUSTO
by MARTA OLIVERI
Wednesday, Feb. 14, 2007 at 3:32 AM
En memoria de VER ANDOR: Poeta húngaro exiliado en el 39 y fallecido en la mañana del 24 de marzo de 76 inicio de la dictadura militar argentina
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EL DOBLE HOLOCAUSTO Posted on Miércoles, 03 mayo a las 21:53:39 by DrJDiazAtienza
En memoria de VER ANDOR: Poeta húngaro exiliado en el 39 y fallecido en la mañana del 24 de marzo de 76 inicio de la dictadura militar argentina.
Hace 30 años Un poeta moría lejano para siempre de su patria “que no atravesaba el río sino el Danubio”.Vér Andor" huía de su patria magiar invadida por los nazis en .. Sobre la llanura de esta pampa que no le dio cobijo dejó sus esperanzas y su memoria atenazada a los dulces himnos de Petöfi, a las caricias de los vaivenes melódicos del violín de Danko Pista.
El poeta moría ausente de su patria en una doliente mañana del 24 de marzo del 76, como un epitafio de la generación que encarnó la utopía de los setenta, su mano inerte encontró la mía invocando en una penumbrosa habitación los últimos vestigios de un Dios que también huía hacia el territorio insobornable del escepticismo.
Ver Andor encontró en la muerte fin al amargo sufrimiento de sus dos vidas, la generación de los setenta iniciaba su holocausto. Otra vez el ostracismo de la moral humanista se hallaba en ciernes. Los dueños del dolor dieron argumentos suficientes para que un pueblo condenado al silencio dejara aislados a los jóvenes idealistas, a los trabajadores concientes, a los científicos que miraban el universo mas allá del estricto mapa de su microscopio, a los hijos y a las madres que buscaban reunirse junto a otros hijos, junto a otras madres, a los estudiantes que suponían un mundo digno de ser encausado mas allá de los limites del claustro.
Treinta mil vidas que terminaron arrojadas al denominativo común de NN. Se repitieron los campos de exterminio, se repitieron los crímenes, el poeta lo sabia sus ojos miraron la lontananza y vieron a los inválidos, a pequeños y ancianos entrar a las cámaras de gas.
Los días de la memoria son infinitos porque el dolor que no se repara es cíclico y siempre se reedita , separar los genocidios especificando características particulares es también cerrar los ojos a un patrón común que se repetirá en tanto la humanidad no indague sobre la base de profunda de la naturaleza de los mismos, en tanto no comience a hacerse cargo de que no es sólo un contexto histórico y político el que determina semejantes monstruosidades, sino callados aspectos que laten en cada uno de nosotros: mínimos vestigios de una condición humana que aún no se ha atrevido a admitir la relatividad de su importancia, en tanto no forme parte de un verdadero y fraternal proyecto colectivo.
Marta Oliveri "
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