Quiénes somos Contacto Boletín Calendario Publicar
white themeblack themered themetheme help




printable version - email this article

Cinco Héroes cubanos rehenes del imperio
by envia F Espinoza Sunday, Jul. 19, 2009 at 3:33 AM

(Mientras prosigue la impunidad a los terroristas…)

Cinco Héroes cubanos rehenes del imperio.

(Mientras prosigue la impunidad a los terroristas…)

Nancy Valiño



Cuando el pasado 15 de junio la Corte Suprema de Justicia de los EEUU rechazó considerar el caso de nuestros Cinco Héroes, no hacía más que actuar en concordancia con lo que ha sido la actitud hacia Cuba de los diferentes gobiernos del imperio yanqui y sus múltiples instancias de poder durante ya más de cincuenta años.
Unos días antes, otra dependencia del poder judicial estadounidense, había otorgado generosamente al terrorista Luis Posada Carriles un nuevo plazo para que este prepare su “defensa” con todas las garantías del caso.
Ambos hechos, indisolublemente relacionados, grafican claramente los dos polos del tratamiento que se ha mantenido hacia Cuba y constituyen asimismo una especie de barómetro que permite constatar el actual nivel en la persistente obsesión por doblegar y rendir a la isla.
Mientras el sistema de Justicia y el gobierno de los EEUU prosiguen en su empeño de proteger entre algodones de impudicia a uno de los terroristas más prolíficos en muerte y dolor existentes sobre la faz del planeta, desprecian revisar el caso de nuestros Cinco Héroes, avalando con el silencio de la Corte Suprema todas las irregularidades de orden judicial, político y ético cometidas, advertidas incluso por la ONU. Sin duda pretenden castigar en ellos la resistencia y dignidad de todo un pueblo; de esta forma, nuestros Cinco Héroes son verdaderos rehenes.


El imperio le teme a la Verdad y la Justicia


Unas semanas antes de la inmoral determinación de la Corte Suprema de Justicia de los EEUU, había sido el propio Departamento de Estado quien incluyera nuevamente a Cuba en la lista de países que “patrocinan el terrorismo”, reafirmando con ello una vez más, el peligroso antecedente de mantener a Cuba en la mira de sus postulados de Seguridad Nacional. Ese mismo Departamento de Estado que acaba de negar una vez más la visa a Adriana Pérez, esposa de nuestro Héroe Gerardo Hernández Nordelo…
Pero, efectivamente existen países que fomentan al terrorismo como política de estado y amparan terroristas a contrapelo de todas las convenciones internacionales que advierten y sancionan al respecto.
Así, mientras desde las redes del poder imperial sus voceros llegan a quedar afónicos de tanto pregonar sobre la “democracia y los derechos humanos” -en tanto califican a otros como “ejes del mal”-, se implementan tras bambalinas multifacéticos planes para apoderarse de todo cuanto constituya un interés “estratégico” para el sistema, o para destruir aquello que vean como un estorbo a lo mismo. Golpes de estado, guerras de rapiña, asesinato de opositores, tortura, desaparición, acompañan la implementación de la ideología de la Doctrina de Seguridad Nacional como política terrorista del imperio desde su génesis. Hoy mismo testimonian dolorosamente sobre esta realidad, la ignominia de Guantánamo, los bombardeos a poblaciones civiles indefensas, el apoyo a regímenes que masacran a sus pueblos y el patrocinio a cualquier gérmen de contrarrevolución en Nuestramérica o cualquier otro “oscuro rincón” planetario.
En este mismo contexto, nunca será demasiado referirse al ejemplo histórico de la guerra terrorista desarrollada sistemáticamente contra Cuba como política de estado, desde los albores de la revolución.
Porque no se ha tratado solo del Bloqueo, con todas sus inhumanas consecuencias, lo que se ha implementado contra Cuba. Todas las diferentes administraciones de la Casa Blanca, junto a sus agencias e instituciones como la CIA, la USAID y el Pentágono entre otros, han tenido en mira la destrucción de la revolución y no han vacilado en utilizar para ello todos los medios de una guerra sucia terrorista.
Esta verdadera obsesión, amplificada dialécticamente ante el fracaso del empeño, ha llevado hasta límites rayanos en el ridículo a más de algún inquilino de la Casa Blanca, o director de la CIA, o general del Pentágono. Por supuesto, ha ocasionado también inconmensurable dolor y daños materiales al pueblo cubano.
Nunca se han resignado a considerar a Cuba como un pueblo Libre y Soberano al que no pueden dictarle condiciones; continúan delirando con estrujarle y fundirle dócilmente a su ideología fascistoide del “Destino Manifiesto”, a constreñirle con una neoversión de la Enmienda Platt o la Doctrina Monroe. Sin ir más lejos, y por lo mismo, todavía continúa vigente el llamado “Plan Bush” incluyendo su famoso “capítulo secreto”.
Están atragantados con Cuba.


“En silencio ha tenido que ser” (José Martí)


Frente a la constante agresión imperial Cuba ha ejercido el derecho a defender su Soberanía y Libertad.
Desde los inicios de la revolución, los servicios de Seguridad junto al pueblo cubano han dedicado esfuerzos para prevenir y neutralizar el terrorismo promovido desde los EEUU. Su accionar constituye sobretodo un ejemplo de proceder ético ante este tipo de situaciones extremas, cuyo enfrentamiento se realiza sin el recurso a los métodos tradicionalmente empleados por otros servicios similares del autodenominado mundo “libre y democrático”: el amedrentamiento, la tortura, la desaparición, el asesinato. Nuestros Cinco Héroes, desde su injusta prisión, testimonian dignamente acerca de esta lucha antiterrorista.
Mediante el monitoreo de los grupos terroristas se ha logrado impedir numerosos intentos de sabotajes, planes de asesinato de dirigentes, así como desmantelar diversas provocaciones, etc. Pero no siempre ha sido posible detener a tiempo la artera maquinaria del terror: miles de víctimas, junto a sus familiares y todo un pueblo testimonian la dolorosa realidad de esta guerra sucia desatada contra Cuba.
En reiteradas ocasiones, la información obtenida mediante el monitoreo antiterrorista ha sido compartida con diferentes gobiernos de EEUU (entre ellos el de Clinton, en 1997 y 1998), el Comité Especial de la Cámara de Representantes (acerca del asesinato de John F. Kennedy, 1978), el FBI (1998), etc. en un esfuerzo de desenmascaramiento preventivo; a modo de abortar empeños obsesivos; por ética.
Y toda esta información coloca en evidencia un patrón común que dista mucho de ser casual. Los mismos terroristas que han sido utilizados profusamente en la guerra sucia contra Cuba, aparecen también operando relacionados con otros escenarios de la política interna y externa del propio EEUU, comprometiendo en ello hasta el tuétano a más de alguna agencia imperial, empresarios del enorme complejo militar-industrial, la mafia, generales del Pentágono…
Esto es lo que sucede por ejemplo en el caso de Luis Posada Carriles, el “terrorista predilecto” de los EEUU, quien aparece involucrado reiteradamente en brutales acciones desde la temprana era de asesinatos de los hermanos Kennedy (1963 y 1968); caso Watergate (1972); el crimen del canciller chileno Orlando Letelier y su asistente en Washington (1976); la voladura del avión de Cubana con sus 73 ocupantes sobre Barbados (1976); la Operación Cóndor en Nuestramérica (décadas de los 70-80 del siglo pasado); caso Irán-Contras (década de los 80, siglo pasado); bombas y asesinato de Fabio di Celmo en La Habana (1997); intento de magnicidio de Fidel en Panamá (2000)…
Todo indica que la impunidad y protección que terroristas como Luis Posada Carriles y otros gozan en los EEUU responde simplemente a que este y sus compinches “saben demasiado”. Por esto, cualquier investigación y juicio serio que se decidiera efectuar contra ellos plantearía el peligro de sacar a luz muchos trapos sucios de la compleja red del poder imperial, siniestramente ocultos hasta hoy al pueblo estadounidense y que exceden en mucho al tema “Cuba”.
También la impermeabilidad de Posada Carriles frente a la Verdad y la Justicia trasciende ampliamente su desempeño terrorista comprometiendo otros aspectos de la política imperial. El caso de este “paradigma” de terrorista -pero sin embargo impune y protegido en medio del imperio-, representa una firme prueba del cinismo e hipocresía de la cacareada “guerra al terrorismo” y desnuda a esta tal como lo que es: solo la fase actual de la Doctrina de Seguridad Nacional de los EEUU para extender su garra hacia los “rincones oscuros” de su interés.
Valdría la pena recordarle a Obama que: “O se está contra el terrorismo, o se protege a Posada Carriles…”


¿De cuáles cambios hablaba usted, Mr. Obama?


Muchos continúan haciéndose la pregunta de si Obama se atreverá a marcar la diferencia frente a Cuba respecto a lo que han sido las anteriores administraciones de gobierno estadounidenses.
Generalmente, estos tratan de no perder ocasión de golpear a la revolución cubana. Cada cosa que se dice o hace en relación al tema “Cuba” está enmarcada en la obsesiva determinación de rendir y destruir la revolución.
Evidentemente en este contexto, el caso de nuestros Cinco Héroes, así como lo de Luis Posada Carriles, colocan a prueba el gigantesco edificio de retórica de “cambios” levantado por Obama. Hasta ahora -maquillajes más, maquillajes menos-, este ha optado por plegarse como uno más a la inmoral política de sus antecesores, lo que ha resultado chocante para muchos que creían honestamente en la posibilidad de un cambio.
Siendo partes estructurales de la compleja trama del poder imperial, ni una Corte Suprema de Justicia va a ir en contra de los “intereses estratégicos” de la Seguridad Nacional del sistema puestos en “peligro supremo” por el accionar consecuentemente antiterrorista y ético de nuestros Cinco Héroes. Tampoco algún Tribunal de Justicia cualquiera va osar ir en contra del “guerrero por la libertad” Luis Posada Carriles, quien, guerreando por los caminos del mundo no ha hecho otra cosa sino servir a esos “intereses estratégicos” del sistema.
Y por lo que se ve hasta ahora, mucho menos un presidente del imperio se atreve a marcar la diferencia, cuánto más los casos de nuestros Cinco Héroes y el de Luis Posada Carriles colocan en jaque toda su retórica de “cambios”, amenazándolo con confrontar ineludiblemente la Verdad y la Justicia frente a su pueblo, el mundo y el pueblo cubano.
Es cierto que en lo que respecta a Cuba, Obama recibe la herencia de lo que han sido más de cincuenta años de política imperial y contubernios de la conexión CIA-mafia cubano-estadounidense; esos son lazos firmes y poderosos construídos en base al terror y la guerra sucia. Pero Obama posee los medios para hacer efectiva en este terreno su propuesta de cambios. Pudiera, por una parte, entender que nuestros Cinco Héroes demuestran en todo su accionar que sí se puede ser verdaderamente antiterrorista, y gestionar su Libertad. Por otra parte, el actual presidente pudiera consultar la información existente o la todavía clasificada acerca de Posada Carriles y facilitar su enjuiciamiento como lo que ha sido hasta hoy: un verdadero terrorista.
¿Tendrá Obama, en algún espacio y tiempo de su abultada agenda imperial, el valor ético y político de aplicar frente a estos temas tan sensibles a los pueblos de Cuba y los EEUU, simplemente esta Verdad y Justicia?
You have the Choice, Mr. President!


Mientras nuestros Cinco Héroes continúen encarcelados en las mazmorras del imperio, seguirán siendo ejemplo y banderas para el pueblo cubano y los honestos del mundo; cuando sean liberados, retornarán junto a su pueblo a continuar construyendo y defendiendo esta obra “de todos y por el bien de todos”, como Martí quería.


“Nosotros cinco nos debemos a nuestros pueblos y a pesar de todos los reveses, continuaremos luchando contra el terrorismo, contra la guerra, en defensa de Cuba y de todos los pueblos del mundo, incluso del propio pueblo de Estados Unidos, aún en contra de la voluntad de su gobierno, para el cual, su primera misión debería ser precisamente esta que nosotros defendemos”. (Ramón Labañino Salazar)





Referencias:

- “La guerra secreta”, Fabián Escalante Font. Editorial Ciencias Sociales, Cuba.

- “Imperio del terror”, Alejandro Castro Espín. Editorial Capitán San Luis, 2009, Cuba.

- “Paraninfo, un magnicidio frustrado”, Ivón Deulofeu. Editorial Capitán San Luis, 2007, Cuba.

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB153/

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/news/20071115/index.htm

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB202/index.htm

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB218/index.htm

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB153/index.htm

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB157/index.htm

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB199/index.htm

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB125/

http://www.gwu.edu/~nsarchiv/NSAEBB/NSAEBB2/nsaebb2.htm

http://www.terrorfileonline.org/es/index.php/Operaci%C3%B3n_40

http://www.antiterroristas.cu

http://www.freethefive.org

http://www.granma.cubaweb.cu/miami5/index.html

http://5heroes.cujae.edu.cu

http://www.thecuban5.org

http://www.cubainformacion.tv

http://www.aporrea.org/ddhh/a58375.html (“Posada Carriles, un asesino en serie”)

add your comments


IMC Network:

© 2000-2008 Centro de Medios Independientes Valparaíso. Unless otherwise stated by the author, all content is free for non-commercial reuse, reprint, and rebroadcast, on the net and elsewhere. Opinions are those of the contributors and are not necessarily endorsed by the Centro de Medios Independientes Valparaíso. Running sf-active v0.9.2 Disclaimer | Privacy